¿Por qué las vacunas nasales?
Las vacunas inyectables tradicionales entrenan al sistema inmunitario para combatir las infecciones en el torrente sanguíneo. Sin embargo, muchos virus respiratorios, como el de la COVID-19 y la gripe, infectan primero a través de la nariz y la garganta. Las vacunas nasales tienen como objetivo detener las infecciones allí donde se originan.
Cómo generan inmunidad
Inmunidad de las mucosas
La nariz y la garganta están recubiertas de membranas mucosas, la primera línea de defensa del cuerpo. Las vacunas nasales estimulan:
- Los anticuerpos IgA: presentes en la mucosidad, neutralizan los patógenos al entrar en contacto con ellos
- Células inmunitarias residentes: células T que viven en el tejido nasal
- Memoria local: respuesta más rápida a futuras infecciones
Inmunidad esterilizante
El objetivo es la «inmunidad esterilizante»: prevenir la infección por completo, no solo reducir los síntomas. Esto también podría reducir la transmisión a otras personas.
Vacunas nasales actuales
- FluMist: vacuna viva atenuada contra la gripe (aprobada)
- Vacunas nasales contra la COVID-19: En fase de desarrollo o ensayos en varios países
Ventajas frente a las inyecciones
- Sin agujas (mejor para las personas con fobia a las agujas)
- Más fácil de administrar (no se necesita personal médico cualificado)
- Actúa directamente sobre el lugar de la infección
- Puede prevenir la transmisión, no solo la enfermedad
- Mayor facilidad de almacenamiento y distribución
Retos
- Más difícil conseguir una dosificación constante
- La inmunidad preexistente en las fosas nasales puede interferir
- Algunas personas padecen afecciones nasales que afectan a la administración